Soy maestra y a mucho orgullo, durante el tiempo que tengo de trabajar, he escuchado infinidad de comentarios de compañeros, de amigos, en fin de mucha gente que habla sobre lo que fue su maestra para ellos, pero pocos maestros externamos lo que fueron nuestros estudiantes para nosotros, por eso hoy recordando a unos de mis alumnos quiero decir lo que han sido para mí.
Antes de externar lo que han sido mis estudiantes, debo hablar un poco de las razones que me llevaron a ser maestra, de esta manera podrán comprender mejor lo que han ellos han forjado en mi vida.
Hubo un tiempo en que me dio por ser religiosa, e ingresé a un convento, en él viví cantidades de situaciones, buenas y malas que me hicieron madurar como ser humano; no crean que me hecharon por mis ideas u opiniones jaja, me fui precisamente porque era demasiado libre para estar atada....
Con la experiencia de la vida religiosa, comprendí que había gente muy buena pero a veces demasiado ignorante, que era de alguna manera utilizada por otros que "supuestamente tenían mayores conocimientos", y esto me hizo analizar y pensar que si me hacía maestra podría ayudar a la gente a ser más analítica y no sólo a eliminar parte del desconocimiento que tenían, sino también a que pudieran aprender a exigir sus derechos y convertirse en seres pensantes sin miedo a externar opiniones y capaces de defenderse.
Cuando me convertí en maestra, me di cuenta de la gran responsabilidad que había adquirido, no trabajaba con sillas o mesas, o animales, trabajaba con seres humanos sensibles que podían dañarse muy fácilmente.
"Metí la pata" un montón de veces, tratando de ser justa, fui injusta, tratando de ayudar hice lo contrario, pero siempre me motivaba el amor.
Hoy quiero decir lo que han sido verdaderamente los estudiantes para mí:
Se convirtieron en el agua que me calmaba la sed,
la esperanza de una nueva vida.
Los sueños de libertad,
la alegría en las mañanas.
El abrazo desinteresado,
el amor puro.
Podría decir muchísimas cosas más, pero la mayor realidad es que los estudiantes me han hecho una mejor persona de la que era, es probable que haya uno por ahí todavía odiándome y otros queriéndome, pero yo les doy las gracias a todos, absolutamente a todos porque si no hubiesen estado ahí, mi vida no hubiera tenido un sentido real.
Entre todos los alumnos existen muchos que te dejan una huella imborrable, una enseñanza que te permitió crecer y muchas veces comprender cuanto fallabas, por eso hoy quiero recordar a dos de mis chiquitos:
ERICK
Mi querido Erick, un estudiante brillante, que siempre preguntaba de todo y me obligaba a estar actualizada e investigar constantemente, con el aprendí que no lo sabía todo y aprendí a sobrevivir tras el dolor.
Parece que fue ayer cuando llegó y me dijo que se sentía mal y que le había salido una pelotita en el cuello, se la revisé, era un ganglio inflamado, llamé a su madre, le hicieron exámenes y en menos de una semana estaba hospitalizado en el Hospital de Niños con un diagnóstico de leucemia, 17 días después del diagnóstico falleció...
Nunca había sentido un dolor tan profundo y ni siquiera llego a imaginarme el dolor de la madre y a la ves su fortaleza, Erick estaba en sexto año y yo estaba segura de su graduación, recuerdo día a día su sonrisa, su cortesía, su respeto, y que me hizo una mejor maestra capaz de renovarme para cumplir con sus espectativas, todavía lloro cuando lo recuerdo, sentí que media vida se dormía con él, pero también que una nueva vida despertó en mi, una nueva fuerza para ser mejor y de contar con la capacidad de abrazar a un niño y llorar junto a él, él me enseñò el verdadero amor y el verdadero valor del conocimiento.
JAHAIRA
Una estudiante con un carácter casi "indomable", llena de energía que todo lo cuestiona, demasiado impulsiva para quedarse callada ante lo que ella creían que eran injusticias.
Recuerdo que trabajaba cosiendo en verano con su mamá, para comprarse sus útilies escolares y todavía recuerdo la botita navideña que cosió y me regaló a fin de año.
Ella no permitía que violentaran sus derechos, pero a veces exigía sin usar la diplomacia.
Poco a poco fue aprendiendo, logró que respetaran sus derechos con un verdadero tacto y cortesía, toda su energía la utilizó para ser una mejor estudiante de lo que ya era, quedándose a estudiar después de clases.
!Como aprendí de ella!, me enseñó que el miedo no existía, que había que luchar y que para lograr algo debía ser perseverante, hoy ella ostenta el grado de licenciada, !ya le ganó a la maestra!, (ni modo, yo que me paso estudiando y llevando cursillos, pero nada formal, ahora me toca ir de nuevo a la U, para no dar un mal ejemplo a mis ex-alumnos jajaja)
Erick y Jahaira, y otros muchos más me marcaron profundamente y han provocado que no sea la misma persona, han logrado que crezca día a día, y renueve las fuerzas.
Me han permitido levantarme de las caídas y así he tenido la oportunidad de rectificar los errores.
A ellos los que fueron, a los que son y a los que serán mis estudiantes, gracias, gracias por convertirme en un mejor ser humano y perdón por las veces que les fallé.
!Que Dios los bendiga a todos!
Antes de externar lo que han sido mis estudiantes, debo hablar un poco de las razones que me llevaron a ser maestra, de esta manera podrán comprender mejor lo que han ellos han forjado en mi vida.
Hubo un tiempo en que me dio por ser religiosa, e ingresé a un convento, en él viví cantidades de situaciones, buenas y malas que me hicieron madurar como ser humano; no crean que me hecharon por mis ideas u opiniones jaja, me fui precisamente porque era demasiado libre para estar atada....
Con la experiencia de la vida religiosa, comprendí que había gente muy buena pero a veces demasiado ignorante, que era de alguna manera utilizada por otros que "supuestamente tenían mayores conocimientos", y esto me hizo analizar y pensar que si me hacía maestra podría ayudar a la gente a ser más analítica y no sólo a eliminar parte del desconocimiento que tenían, sino también a que pudieran aprender a exigir sus derechos y convertirse en seres pensantes sin miedo a externar opiniones y capaces de defenderse.
Cuando me convertí en maestra, me di cuenta de la gran responsabilidad que había adquirido, no trabajaba con sillas o mesas, o animales, trabajaba con seres humanos sensibles que podían dañarse muy fácilmente.
"Metí la pata" un montón de veces, tratando de ser justa, fui injusta, tratando de ayudar hice lo contrario, pero siempre me motivaba el amor.
Hoy quiero decir lo que han sido verdaderamente los estudiantes para mí:
Se convirtieron en el agua que me calmaba la sed,
la esperanza de una nueva vida.
Los sueños de libertad,
la alegría en las mañanas.
El abrazo desinteresado,
el amor puro.
Podría decir muchísimas cosas más, pero la mayor realidad es que los estudiantes me han hecho una mejor persona de la que era, es probable que haya uno por ahí todavía odiándome y otros queriéndome, pero yo les doy las gracias a todos, absolutamente a todos porque si no hubiesen estado ahí, mi vida no hubiera tenido un sentido real.
Entre todos los alumnos existen muchos que te dejan una huella imborrable, una enseñanza que te permitió crecer y muchas veces comprender cuanto fallabas, por eso hoy quiero recordar a dos de mis chiquitos:
ERICK
Mi querido Erick, un estudiante brillante, que siempre preguntaba de todo y me obligaba a estar actualizada e investigar constantemente, con el aprendí que no lo sabía todo y aprendí a sobrevivir tras el dolor.
Parece que fue ayer cuando llegó y me dijo que se sentía mal y que le había salido una pelotita en el cuello, se la revisé, era un ganglio inflamado, llamé a su madre, le hicieron exámenes y en menos de una semana estaba hospitalizado en el Hospital de Niños con un diagnóstico de leucemia, 17 días después del diagnóstico falleció...
Nunca había sentido un dolor tan profundo y ni siquiera llego a imaginarme el dolor de la madre y a la ves su fortaleza, Erick estaba en sexto año y yo estaba segura de su graduación, recuerdo día a día su sonrisa, su cortesía, su respeto, y que me hizo una mejor maestra capaz de renovarme para cumplir con sus espectativas, todavía lloro cuando lo recuerdo, sentí que media vida se dormía con él, pero también que una nueva vida despertó en mi, una nueva fuerza para ser mejor y de contar con la capacidad de abrazar a un niño y llorar junto a él, él me enseñò el verdadero amor y el verdadero valor del conocimiento.
JAHAIRA
Una estudiante con un carácter casi "indomable", llena de energía que todo lo cuestiona, demasiado impulsiva para quedarse callada ante lo que ella creían que eran injusticias.
Recuerdo que trabajaba cosiendo en verano con su mamá, para comprarse sus útilies escolares y todavía recuerdo la botita navideña que cosió y me regaló a fin de año.
Ella no permitía que violentaran sus derechos, pero a veces exigía sin usar la diplomacia.
Poco a poco fue aprendiendo, logró que respetaran sus derechos con un verdadero tacto y cortesía, toda su energía la utilizó para ser una mejor estudiante de lo que ya era, quedándose a estudiar después de clases.
!Como aprendí de ella!, me enseñó que el miedo no existía, que había que luchar y que para lograr algo debía ser perseverante, hoy ella ostenta el grado de licenciada, !ya le ganó a la maestra!, (ni modo, yo que me paso estudiando y llevando cursillos, pero nada formal, ahora me toca ir de nuevo a la U, para no dar un mal ejemplo a mis ex-alumnos jajaja)
Erick y Jahaira, y otros muchos más me marcaron profundamente y han provocado que no sea la misma persona, han logrado que crezca día a día, y renueve las fuerzas.
Me han permitido levantarme de las caídas y así he tenido la oportunidad de rectificar los errores.
A ellos los que fueron, a los que son y a los que serán mis estudiantes, gracias, gracias por convertirme en un mejor ser humano y perdón por las veces que les fallé.
!Que Dios los bendiga a todos!



2 comentarios:
Yo fui un alumno super callado en la escuela, y un revoltoso de primera en el cole. Como un cambio radical. Sin embargo siempre que por ahí me encuentro a algun maestro o profe, a parte de el "que guapo esta" (que estoy empezando a creer es pura cortesía), me vienen a la mente recuerdos de tiempos hermosos, en que la vida era más fresca y clara.
Se me ha dado la oportunidad de poder agradecerle a varios de mis profesores la huella que han dejado en mí. Es hasta cierto momento de la vida en que uno reconoce lo mucho o lo poco que pudieron influenciar en nosotros. También he sentido el calor que me brinda una maestra que después de muchos años de no verme al encontrarme por al calle me recuerda y su trato es como aquel que me brindo cuando era niño...
Como maestra, estoy seguro que la vida de muchos estudiantes has marcado y aunque no te lo digan nunca más de uno te va a agradecer.
Saludos
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